Libertad en Chile:
Libertad…No puedo decir aquella palabra sin que se me venga a la cabeza la innumerables guerras a las que no hemos visto enfrentados, sin recordar las opresiones, la violaciones, etc. Sin pensar que no existe.
Nacemos, crecemos bajo normas, reglas que debemos cumplir por respeto o por que así nos enseñan que debe ser. Al crecer y convertirnos en adultos, creemos por fin obtener nuestra independencia y es donde nos sometemos a otra realidad, el trabajo, la sociedad, la moral y someter bajo reglas a otros.
Famosos filósofos han intentado definir la palabra libertad, y seguramente mas de alguno a sacado conclusiones similares a las mías. Yo, personalmente, no creo en una libertad colectiva, pero si en una individual, en donde esta palabra, “libertad”, no tiene un significado en el diccionario. Pero ese ya es otro tema.
Ahora, a través de la historia de Chile la libertad a sufrido muchas transformaciones. Yo intento imaginar el sentir indígena al ver que su pueblo era oprimido por las fuerzas Españolas, la esclavitud fue algo que poco a poco fue opacando, o mas bien ahorcando su libertad, con el solo objetivo de obtener riquezas. Pero aquí me hago otra pregunta, ¿Eran realmente libres? Bueno, no existían leyes constitucionales, pero si normas, como siempre han existido; no había discriminación, ni rasismo, ni corrupción, etc. En pocas palabras en algún momento si hubo libertad, o por lo menos la esencia de ella. Con el pasar de los siglos estas culturas se mezclaron dando forma a lo que hoy podemos denominar “cultura Chilena”.
Remontémonos a 1800, en donde la opresión tenía como mandatario a la corona española, donde estos reyes dogmaban desde tan lejos a nuestro naciente país ; claro, en aquel momento la Iglesia católica tomaba un papel sumamente importante como referente de la moral y el buen comportamiento. Producto de dichas represiones, el habitante común, sometido y sin derechos, comienza su aireada lucha por la independencia. Intentando así retomar lo que alguna vez le había pertenecido por derecho.
Comparemos lo que somos hoy como ciudadanos a lo que fuimos hace tantos años, y lo que tuvieron que hacer para que esto fuera así. Y podríamos decir que si, tenemos libertad, podemos elegir que comer, que escuchar, podemos obstar a voto. Claro, esta libertad no es absoluta, muchas veces la sociedad nos pone trabas, las criticas, la moral y las buenas costumbres, la religión…hasta nosotros mismos. Nos dejamos influenciar por los medios, por aquellos mensajes subliminales que hoy están en todos lados.
Seguramente puede alguien asegurarme que nunca será esa clase de personas, que nunca se dejara llevar por las masas, por la moda, por las apariencias, que es un libre pensador. Pero una vez que has nacido en esta sociedad, en esta cuidad, en esta región, en este país, ¡en este mundo!...Todo te será una influencia te limita a ser libre: la música, los estilos, tus amigos, tus padres…hasta tu conciencia.
Ahora te pregunto: ¿Eres libre? Una ves alguien dijo, “tu libertad termina donde comienza la de los demás”, ¿que tan amplia es la tuya?