
Sin ética, ni moral ni leyes. Para algunos una utopía, para mi algo ya visto. Quien puede olvidar la década de los 60` o el llamado “verano del amor”, se hablaba de un cambio total en los conceptos de vida establecidos. Se hablaba de libertad y amor. Si, de un amor sin reglas, sin leyes. Pero ese sueño, esa motivación por un cambio lleno de mística y psicodélica se vio oprimida por el libertinaje y los abusos. Las drogas nuevas, las que les brindaban un viaje que jamás en sus vidas olvidaran, el LSD, la marihuana, el LTS, etc. Y el sexo durante de sesiones interminables con dichas drogas, terminaron por opacar algo que podría haber sido algo real y bello.
En estos días la moral se vive de otra forma, mas como una obligación que como una opción. Y es cuando todos descubren que tienen un lado oprimido dentro de ellos, descubren su lado B y se ven las reglas como algo que se puede romper. Ciertamente es una actitud colectiva. Pero quien sabe si tiene un mejor fin del que parece. Me parece que todo esto de la moral, las reglas, etc.
Se rige por personas, quienes son las mismas que deciden si las cumplen o no. Libre albedrío. Y como decia el sabio Hainstein, TODO ES RELATIVO. Nada es tan literal. Y hasta en lo judicial, a veces se paga y otras veces no. Por mi parte creo que solo la justicia divina es correcta.


