
Muchos cometemos el error de tratar al resto de la forma en que nos sentimos, sentimos felicidad y lo hacemos saber, de la misma forma lo hacemos cuando sentimos rabia o frustración, tratamos al resto de una forma que muchas veces no merecen. Pero que se puede hacer ante las emociones, muchas veces emanan de nosotros con una fuerza que nosotros mismos muchas veces no conocemos.
Hay personas que se dan cuenta de que causan daños con sus arrebatos, otras prefieren que quede así, ya que a todos les pasa. Esa actitud ciertamente no arregla el daño. Y así constantemente estamos causando un daño en nuestras relaciones, ya sea con aquellas personas a las que consideramos más importantes o simplemente con quienes convivimos.
A la hora de tener que dar nuestra opinión, la hayan pedido o no, muchas veces usamos palabras que ofenden a la persona a la cual criticas. Hay que tener también cierta empatia, aunque nunca se puede esperar tener una “excelente” relación con todos.
Yo personalmente soy una persona muy autocrítica, y por lo mismo tengo una visión mas o menos general de mis defectos y cualidades (aunque muchas veces no creo ver o simplemente no veo mis cualidades), por lo mismo una de las cosas que mas me afectan son los problemas o confrontaciones con “mis amigos”, y lo pongo en paréntesis porque últimamente eh sudado mucho de el peso que la palabra conlleva. Y creo que esto se debe a que para mi es importante tener la seguridad de tener la aprobación y aceptación de quienes yo estimo. Como sea, y aunque suene reiterativo, hay que tener cuidado de a quien y como clavas aquellos clavos, ya que no sabemos que efectos pueden tener. La fuerza bruta solo hará que el clavo se doble y no cumpa su objetivo. Hay que canalizar los problemas personales como tales.De la misma forma nosotros debemos ver de quien viene el ataque y pensar que al igual que uno, es solo un ser humano, nadie es dueño de la verdad.

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