Envejecer no es morir, aunque muchas veces se ve o se siente de esa forma. Envejecer es la forma mas visible de cómo nuestro organismo tiene un limite de tiempo. Las arrugas son la expresión de la madurez al igual que las canas, expresiones de una vida larga, de historia, de trascendencia, etc. Muchas veces la edad viene de la mano de la incapacidad, del deterioro.
Los alimentos tienen un límite de tiempo para su consumo, por vencimiento de este, no es que suceda lo mismo con las personas, pero esta claro que los huesos, las venas, los músculos, etc. Con el tiempo no funcionan igual que en un principio, de hecho nada funciona igual. El peso del cuerpo se comienza sentir, la piel se deja aplastar por la gravedad, y nace esa frasecilla cliché “todo tiempo pasado fue mejor”.
Cada vez menos escuchados, cada vez menos tomados en cuenta. Pasan a ser solo historias vivientes con el tiempo contado.
Antiguamente, los niños y adolescentes tenían un rol definido, de aprendizaje y sumisión, por otro lado, las personas de más edad cumplían el rol de “pater familis” Papel otorgado por la sabiduría que los años les proporcionan. Esto les daría la capacidad y determinación para tomar las decisiones acertadas. Hoy en día el papel se ve invertido, pero más que eso, deteriorado, ya que los jóvenes han dejado de ver esa magnificencia de los abuelos, para tomar un camino propio e independiente, testarudamente han tomado las armas de su destino, han decidido aprender a caerse y levantarse sin que un “viejo” le de lecciones gastadas y antiguas de cómo vivir una vida que hoy en día es muy distinta a los de los llamados “años dorados”. Donde el pan tenia sabor a trigo, la fruta un sabor dulce, no a plástico, etc. Donde los villanos de las películas eran un tanto más diferentes, con forma de hormigas gigantes, y en blanco y negro. Pero acaso ¿ no fueron ellos los que alarmados vieron este cambio? ¿No fueron ellos los que vieron como sus inocentes villanos y superhéroes con mallas se transformaron en elaborados personajes de cine con láser e impresionantes efectos? ¿no fueron ellos los que vieron nacer y crecer a tus padres? ¿los que te vieron crecer a ti?
Es cierto que es una etapa de retroceso, donde nuevamente somos dependientes de otro servivo, más capaz, mas joven. Pero eso no quita los años que te han hecho llegar a esa etapa, a esa necesidad primitiva. Piensa en el futuro, mirando al pasado…y quien mejor que un pasado vivo, ameno, vívido… que un anciano.
