jueves, 23 de agosto de 2007

“Dar hasta que duela”


Hoy en día es difícil encontrar a alguien que se preocupe de las necesidades ajenas como si fueran suyas. Realmente me gustaría encontrar en mí a esa persona, ¿pero esto es posible? A menudo me conformo diciendo que si soy sensible socialmente. Pero a veces ni yo misma tengo la seguridad de serlo. En primera instancia ¿Qué es la sensibilidad? ¿Tener contacto con tus emociones y a la vez con el entorno? Como lamentablemente no tenía el significado de aquella palabra en mi diccionario mental, tome uno más confiable y Salí de la duda, explícitamente decía lo siguiente:

1. f. Facultad de sentir, propia de los seres animados.

2. f. Propensión natural del hombre a dejarse llevar de los afectos de compasión, humanidad y ternura.

3. f. Cualidad de las cosas sensibles.

4. f. Grado o medida de la eficacia de ciertos aparatos científicos, ópticos, etc.

5. f. Capacidad de respuesta a muy pequeñas excitaciones, estímulos o causas.

“Propensión natural del hombre a dejarse llevar de los afectos de compasión, humanidad y ternura.” Eso fue lo que realmente tenia sentido para mi. ¿Pero, realmente es natural? Hay gente de la que sinceramente dudo de su humanidad o sentido social. No creo que sea algo que todos poseemos, porque el egoísmo al igual que la sensibilidad es algo natural del hombre, lo cual me deja muy pensativa al respecto. No estoy diciendo de que me consideré una persona egoísta, aunque por alguna razón muchos me aconsejan que es lo mejor, para no sentirte emocional y psicológicamente comprometida a lo tantos problemas ajenos, yo por mi parte creo que todo en su justa medida esta bien, por lo cual los extremos no solucionan ni alivian nada.

Yo sentí el llamado del prójimo no directamente, mas bien fue un tema lento y progresivo, hasta me atrevería a decir que casi imperceptible. Pero fue algo que me marco, algo me llevo a un repentino encuentro conmigo misma y con el entorno, que es lo mas importante. Mi madre siempre me inculco esto de la responsabilidad social. Lo cual ahora le agradezco mucho, aunque siento que me queda mucho por progresar, mucho por ayudar y ver. Esto es parte de la vida, y nosotros como sociedad, como seres que interactúan con el medio debemos hacer algo. Y no para que se nos de de vuelta, sino para sentir, para sentirnos mas humanos. O mejor dicho, para ser humanos.

Y como dijo un peregrino ahora canonizado.

“No descansen mientras haya un dolor que mitigar”
San Alberto Hurtado

1 comentario:

Stevensound dijo...

Pecado social? ya lo había escuchado antes...tienes mucha razón en lo que dices, pero creo que sólo con hablar y dejar plasmado lo que sientes no ayudas mucho. Yo pensé hablar del pecado social como 1er tema en mi blogspot, pero me pregunté ¿Acaso con los pinguinos y con la CVX es suficiente? Y me di cuenta de lo poco consecuente que sería hablar de un tema en el que yo también estoy metido, como sociedad.